



siempre es bueno saber que cuando no tenemos la lucidez de parar y alejarnos
hay alguién que obra por nosotros
así fue como mi amiga S me sacó de la ciudad por unos días
buen vino, rica comida, verde, picnic de asado bajo el sol tan extrañado durante este frío invierno, aprendí a prender el fuego, lo cual me tuvo fascinada durante nuestra estadía, manos moviendose en forma de origami, fieltro, tejido de polainas, o guantes o no se no me quedo muy claro...